Toda persona, incluso los líderes top del mundo, deben ser personas coachables.
¿Por qué? Porque hasta ellos mismos deben desarrollar la humildad suficiente para reconocer que a veces no saben, que deben seguir aprendiendo, desarrollándose, de que alguien les diga que no, de que les cuestionen sus pensamientos, sus ideas y los desafíen.
Al fin y al cabo, los humanos cometemos errores y siempre es un buen ejercicio que alguien nos cuestione nuestras ideas, pensamientos y acciones.