La obsesión bloquea tu rendimiento. Obsesión es centrarte en lo que falta.
Cuando te enfocas en el proceso, te centras en que tienes. El proceso hace que disfrutes y eso te transforma.
Es muy grande la diferencia entre sufrir por algo que aún no has conseguido y disfrutar del camino. Es la energía desde la que miras un desafío, y eso marca la diferencia a largo plazo.