¿QUÉ DICE TU BRÚJULA EMOCIONAL?
En plena competición deportiva, la manera más rápida para detectar nuestro estado interno y las emociones que estamos sintiendo es nuestra respiración. Hacer una toma de consciencia y hacer un «scanner corporal» nos dice en tiempo real qué está pasando en nuestro interior, ya sea en entrenamientos como en plena competición, como también sucede en la vida personal.
El objetivo de esta toma de consciencia no es sentirte bien o mal, sino ir más en profundidad y entender la intensidad de esas sensaciones. Es vital prestar atención a CÓMO te sientes realmente y por qué. Comprender el significado de ese sentimiento es fundamental: ahí dejas de reaccionar por impulso y empiezas a responder con intención. Pasas de ser un deportista reactivo a uno consciente que elige cómo responder según la situación.

Del mismo modo que actúa un radar, se trata de estar más alerta y consciente para detectar rápidamente emociones negativas o limitantes que empieces a sentir para recuperar el control, calmarse y re-enfocar la atención hacia el momento presente que es donde todo sucede. Debemos aprender a mirar éstas emociones limitantes como «señales» que nos traen información valiosa y descifrarlas es nuestra tarea de responsabilidad para actuar en consecuencia.
Por ejemplo, estás en plena competencia y cometes un error. Antes ese mismo error te hundía; ahora desarrollas esta habilidad de captar la emoción de «exigencia interna» rápidamente y te haces consciente de lo que está pasando y decides re-enfocar esa emoción a una que te impulsa, haces ajustes de inmediato: respiras profundo y con consciencia, simplificas la acción y eso te devuelve al presente. En este caso, la emoción te corrige, no te frena.
¿Reviso con frecuencia qué siento y qué significa esa emoción realmente o lo ignoro?
¿Me permito ver una emoción como «corrección» para cambiar y actuar mejor?
¿Soy consciente que ese «combustible mal etiquetado» puede mejorar mi rendimiento con una buena interpretación?
La próxima vez que sientas ese bloqueo interno, haz una toma de consciencia y practica la tarea de asignarle un propósito, que sea un puente hacia tu mejora continua. Si aprendes a utilizarlo, ese «scanner interno» puede ser una herramienta muy poderosa a tu favor.