Cada día nos exige consciencia en tres frentes fundamentales: cuerpo, mente y espíritu.
Cuando practicas «estas victorias» con regularidad, no parecen representar un esfuerzo abrumador, pero su efecto en el tiempo es enorme.
Y con el paso del tiempo, llegan a ser transformaciones profundas.
Para vivir una vida de bienestar, tu día debe estar guiado por estos «tres pequeños (GRANDES) triunfos».

- 1 – La victoria física del día.
Mover el cuerpo con intención.
Si no puedes entrenar al máximo, elige caminar con ritmo.
O también puede ser elegir conscientemente tomar las escaleras cuando tenemos la opción del ascensor.
O tal vez desplazarte en bicicleta en lugar del coche o del transporte público.
Aquí estás cumpliendo con tu templo: tu cuerpo.
«Somos lo que hacemos repetidamente.»
- 2 – La victoria intelectual del día.
Nutrir la mente con lectura: leer 10 páginas de una lectura que te desafíe, aprender un concepto nuevo o dedicar quince minutos a pensar en silencio sin la anestesia del teléfono.
Practicar la escritura como ejercicio para desarrollar tu creatividad e imaginación.
O meditar, aun sea unos minutos por día.
Aquí estás afilando tu recurso más valioso: tu mente.
- 3 – La victoria espiritual del día.
Aquí se trata de cultivar y nutrir tu paz interna.
No requiere de grandes rituales, sino de actos conscientes para re-conectar contigo mismo.
Respirar de manera consciente y profunda, a modo de práctica diaria. Solo este simple ejercicio, te aleja de reaccionar impulsivamente y te saca del piloto automático.
Pausar 3 minutos para agradecer genuinamente y de corazón, sintiéndolo. Agradece, especialmente, esas cosas que das por sentado en tu vida.
Elige el perdón, mirando con compasión.
Es hacer espacio en medio del ruido para escuchar tu voz interior y recordarte tu propósito.
Aquí estás afilando tu presencia, la capacidad de volver a ti: ese es tu eje interno.
Cuando entrenas tu mundo interno – físico, mental y espiritual – estás fortaleciendo tus raíces para un mayor bienestar interior y exterior.

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