Archivos: Historias

  • Estrés.

    Estrés.

    Para, respira y escucha: tu cuerpo detecta la tensión antes que tu mente. Aprende a detenerte y dale el descanso que te pide para recuperar el control.

  • Motivación.

    Motivación.

    En la palabra «motivación» hay dos palabras: motivos y acción. Por tanto, una persona motivada tiene muchos motivos para la acción y alguien desmotivado, le faltan o tiene pocos motivos para la acción

  • Soluciones.

    Soluciones.

    La queja entrena la mente a buscar obstáculos. Cuando te orientas a buscar soluciones entrenas la mente a encontrar oportunidades. Con el tiempo algo cambia: dejas de quejarte y te enfocas en solucion

  • Emociones.

    Emociones.

    Nuestras emociones duran hasta unos 90 segundos. Luego le sucede el sentimiento que interpreta esa emoción. Y el estado de ánimo es el que sostiene en el tiempo.

  • Escritura.

    Escritura.

    La importancia de escribir a mano cada día radica en su capacidad para ordenar pensamientos, fortalecer la atención y favorecer la conexión con uno mismo. Es un espejo de autodescubrimiento.

  • Sueños.

    Sueños.

    Los sueños, deseos y objetivos son espejos del alma: revelan quién eres, qué valoras y hacia dónde quieres crecer. También revelan la persona en la que te quieres convertir.

  • Apoyo.

    Apoyo.

    Tanto en el ámbito deportivo, como en la vida en general, construir una red de apoyo sólida es trascendental para lograr un bienestar psicológico, además de aportar estabilidad emocional.

  • Simulación.

    Simulación.

    La visualización es un ensayo silencioso de la realidad que quieres vivir. Es la capacidad de crear imágenes mentales que actúan como un simulador de la realidad. Prepara tu mente para tu futuro.

  • Ser.

    Ser.

    Trabajar en desarrollar el Ser debería convertirse en una de las prioridades de nuestra existencia. Te conduce a un mejor Hacer y de esta manera, en cuando te hallas en la senda del crecimiento.

  • Todavía.

    Todavía.

    En el «no sé todavía» cuestiones, exploras y te expandes. Te saca de lo conocido, amplía tu perspectiva y te impulsa a crecer cada día. Se puede entrenar como un músculo más y te lo agradecerás.

  • Motor.

    Motor.

    La lectura te expande, la escritura te ordena y la meditación te afina. Tres prácticas que «integran» tu interior para que tu rendimiento externo sea más preciso.

  • Saber.

    Saber.

    El cerebro, al creer que ya saber, se apaga. Ejercita de manera consciente el mirar las cosas con curiosidad, como si fuese la primera vez, aprende algo nuevo, estimúlalo para mantenerlo en forma.