«Estoy aburrido» solíamos decir con bastante frecuencia las generaciones de antes, una frase que se repetía y que hoy se ve interrumpida por el constante bombardeo de distracciones con las que vivimos en tiempos modernos. Poca noción teníamos de que, esa frase y ese estado de aburrimiento, tendrían hoy en día un valor incalculable ya que se ha convertido en un bien muy escaso. Presta atención, ya casi no se oye el «estoy aburrido» como antaño.

Y es que, ese espacio de «aburrimiento» era el mismo en el que surgía la libertad de decidir qué hacer y no que, como ocurre ahora, la realidad venga dada desde una pantalla, donde la persona «apaga su mente creativa» y se pone en modo «consumidor» sin siquiera darse cuenta de ello.
Aburrirse puede ser muy beneficioso para despertar la creatividad y la imaginación, además de preservar la salud mental. Ese espacio vacío llamado «aburrimiento» le da a la mente la oportunidad de descansar, rejuvenecer y recargar energías; cuando te aburrías, tenías la libertad de elegir donde querías poner tu foco y atención y por supuesto, era una oportunidad preciosa para la creación de nuevas ideas y expandir la imaginación como también la creatividad.
«EL ABURRIMIENTO ES EL NIDO DONDE LA CREATIVIDAD PONE SUS HUEVOS».
DAHL, ROALD
La próxima vez, pon consciencia antes de «volver» a la pantalla de manera automática, reflexiona porque tal vez pueda ser un buen momento para darle un descanso al cerebro, relajarse y procesar las emociones que va sintiendo; o tal vez, pensar en tus planes, actividades o atender asuntos que dan vueltas en la mente. Mira esos momentos de «aburrimiento» como un espacio para la posibilidad.
Sin ninguna duda, este simple gesto de no actuar en automático y elegir «aburrirse» es también una técnica muy poderosa para reducir los niveles de estrés y ansiedad; al mismo tiempo, estás aumentando la práctica de la concentración al estar más en el «aquí y ahora», y no absorto por el contenido de una pantalla.
La próxima vez, elige distinto y aprovecha ese rato para aburrirte, para darte a ti mismo ese tiempo y espacio a escucharte, a calmarte, simplemente sentir tus emociones y conectar contigo mismo. Es un simple gesto pero que tiene múltiples beneficios para tu bienestar.
Utiliza el aburrimiento como un lienzo para lo bueno en tu vida.
Es ahí cuando empiezas a escuchar tu propia voz.
Ahora que has llegado al final del artículo, no busques la siguiente cosa que hacer, deja que el aburrimiento empiece a dibujar tu lienzo.
