Sin siquiera darnos cuenta, vivimos de prisa en esta vida moderna, donde no se frena, donde todo es rápido y el bombardeo constante de estímulos y actividades hacen que no tengamos tiempo para parar. Por donde mires, hay distracciones, por lo que si no haces un ejercicio consciente, el estilo de vida moderno te arrastra en la vorágine.
Para no caer en este tipo de situaciones, primero es importante hacer una toma de consciencia del ritmo de vida que se está teniendo. Una vez identificado la dinámica actual, lo siguiente es diseñar y planificar un plan de acciones diarias para tener un mayor control, no solo del tiempo, sino también de vida. Es encontrar el equilibrio y la armonía tan necesarios como indispensable en estos tiempos ruidosos. Si el tiempo no se organiza, se pierde y debemos recordar que es el único factor que ya no vuelve.
Para esto, siempre es bueno recordar la matriz de Stephen Covey. Esta es una herramienta, simple pero efectiva; permite poner orden a tu vida y organizar tus actividades en función de las prioridades. Teniendo en cuenta el orden y las prioridades, a partir de ahí todo gana claridad. Si no hay orden y prioridades, lo importante en tu vida siempre será devorado por lo ruidoso.
La idea principal de esta matriz es agendar y planificar tu día actuando desde el Cuadrante 2 (IMPORTANTE PERO NO URGENTE). Al distribuir mejor tu tiempo, recuperas vida para que lo puedas invertir en tu mejora personal. Un ideal de vida se construye desde ese Cuadrante 2: comprométete a hacer eso primero. Tu buen rendimiento no se mide por cuántas cosas hiciste, sino por cuanto tiempo pasaste en este Cuadrante 2. Es precisamente este Cuadrante 2 en el que defines quién quieres SER.

El Cuadrante 2 es una elección consciente, aquí pones tu energía en lo que realmente es importante para ti. Además, puedes mirar ese cuadrante como un Espacio Sagrado, el único espacio donde encuentras paz, equilibrio y conexión.
Donde pones tu foco, construyes tu Ser.
¿Qué dice tu Cuadrante 2 hoy?
