Desde tu presente, observa tu pasado mientras construyes tu futuro.

En el pasado, la velocidad en la que «viajaba el mundo» décadas atrás era muy distinta a la del mundo actual. En el deporte ocurría exactamente lo mismo: una técnica, estrategia o talento podía prevalecer en el tiempo por mucho tiempo. Hoy, sucede lo contrario, la velocidad en que las cosas cambian es sorprendentemente rápida y lo que ayer te daba resultado, hoy tal vez ya no te sirva. El cambio ya no es una opción, es lo único constante.
En estos tiempos, parece que ya no hay secretos tácticos, técnicos o de estrategia. Todo, absolutamente todo, se graba para estudiar, analizar y posteriormente copiar o incluso perfeccionar. Es como si todo «secreto» si hiciese público y además tuviese una fecha de caducidad ; una nueva idea o habilidad llega, impacta, es estudiada y se copia en muy poco tiempo. Por este motivo, es que cada vez cuesta más sorprender a los rivales o improvisar algo nuevo. Por todo ello, en este mundo deportivo altamente competitivo, no queda más remedio que reinventarse constantemente y trabajar desde tu presente a mejorar tu futuro.
«Elige el desafío ahora o vendrá el dolor después».
Tu capacidad para evolucionar es tu músculo personal más importante. El éxito ya no reside en lo que sabes, sino en tu habilidad para evolucionar con los tiempos actuales.
Pep Guardiola, pese a disfrutar de una carrera exitosa, se mantiene en proceso de aprendizaje y mejora, ya que considera que en la vida no solo es ganar, sino que además el deporte te presenta nuevos desafíos.
¿Dónde pones tu foco hoy: en renovarte o en la trampa de tu éxito pasado?
