Siente, suelta, reflexiona.

La función principal de una emoción es guiarnos sobre lo que sentimos.
Las emociones actúan como señales que nos orientan sobre nuestro estado interno y necesidades.
Noventa segundos aproximadamente es lo que dura una emoción (reacción fisiológica).
Lo que viene después es el sufrimiento que se prolonga por alimentar la emoción con pensamientos repetitivos.
Hay que entender que sentir es inevitable pero el sufrimiento es opcional, y eso nos da responsabilidad personal.
Sentir es inevitable, soltar es un arte que se practica.
Recuerda: la emoción visita, el sufrimiento se queda si lo invitas.
¿Cuántas veces has confundido sentir con sufrir?
Cuando sientas algo intenso, recuerda los 90 segundos.
La próxima vez, ¿qué harás para no quedarte atrapado en el sufrimiento?
SENTIR Y ACEPTAR SÍ, SUFRIR NO.
